jueves, abril 14, 2005

Un dia de excursion


Un día de excursión. Los jóvenes se emocionan cuando se encuentran con un grupo del mismo ambiente. Esto parecía como un día de excursión, pero nadie sabía la sorpresa que traería el día. El día parecía largo al pensar en un día de retiro. El joven el día de hoy quiere estar en un ambiente de dinamismo donde pueda explorar su mundo. Tiene tanta energía y esa misma energía le empuja en busca de un cambio de vida.





El encuentro que tuvo cada joven en el retiro fue muy único. Fue una experiencia inolvidable. El retiro se inicio con un tema que imparto Félix Arriero, evangelizador católico. La experiencia que tiene Félix de trabajar con los jóvenes es muy practico. En todo el mensaje que compartió habló de su experiencia actual, este mensaje le conmovió a los participantes. Al terminar cada mensaje se formaban grupos de diez para discutir, compartir experiencias y luego exponer ante el grupo. Esta dinámica hizo participar a los jóvenes en toda la actividad del día.



Al principio mencioné que el joven esta lleno de energía y me refería a una energía que le impulsa participar en cualquier actividad. Al terminar la presentación de cada grupo se les daba un momento para salir a jugar. Hoy en día se puede ver que el joven tiene su propia manera de expresar su espiritualidad. Los adultos tienen un concepto diferente acerca de la juventud y también tienen expectativas muy altas. Deja que te explique lo que quiero decir con esto. Los adultos solamente miran el exterior del joven, su manera de vestir, hablar y actuar. Con esto datos sacan una conclusión que el joven es muy rebelde. Algunas veces me pregunto, ¿Porqué no se enfocan en lo interior? El joven quiere expresar, pero no se le da esa oportunidad. Los padres están tan enfocados en sus trabajos y otras actividades sociales y se les olvida que lo más importante es la comunicación con los hijos.



Mi experiencia de trabajar con los jóvenes me ha ayudado a entenderlos. Quizás no tenga respuestas a los problemas que ellos viven, pero siempre les presento un mensaje que les ayude a vivir una vida mejor.



El retiro se concluyo con la celebración de la santa misa, lo celebró el párroco de la Inmaculada Concepción. El día parecía largo, pero se hizo corto por la vivencia de ese retiro. Muchos jóvenes compartieron lo que experimentaron durante el día, miraba a mí alrededor y todos estaban atentos y con lagrimas en los ojos, esto me conmovió a mi también. Juan Pablo II siempre decía “no tengan miedo”, el camino de la vida puede ser corta o larga, pero no hay que tener miedo de aceptar el mensaje de Cristo. Él es el único que puede transformar nuestra manera de pensar y vivir.